Desde la playa, montaña o valle, me acompaña mi fiel “curro”: mi portátil; da lo mismo que lo arranque a las tres que las veintitrés. ‘Hojeo’ los periódicos nacionales e internacionales, esté en la cima o en la arena, en el tren, aeropuerto, coche o cualquier terraza. Da lo mismo quien esté, aunque debo decir que ya son varios con los que he coincidido frente a su ‘mascota virtual’. Los observo de reojo y descubro que son bloguistas como yo; algunos son periodistas que escriben su artículo, tal como me dijo uno, ya nos vamos haciendo amigos porque buscamos espacios donde penetre el ‘wifi’, y esto ocurre en zonas determinadas de hoteles, bares o restaurantes. Sé que algunas ciudades están activando el ‘wifi’ en parques y plazas.